Silvia Santana Lena
Los Días Internacionales nos dan la oportunidad de sensibilizar al público en general sobre temas de gran interés, al mismo tiempo que pretenden llamar la atención de los medios de comunicación y los Gobiernos para dar a conocer problemas aún sin resolver que precisan la puesta en marcha de medidas políticas concretas.
Por ello celebramos el Dia Internacional de la Mujer el próximo 8 de marzo. Este año Naciones Unidas lo hará bajo el lema: “Para TODAS las mujeres y niñas: Derechos. Igualdad. Empoderamiento” El núcleo de esta idea no es otro que el empoderamiento de la próxima generación, ya que la juventud, en especial las mujeres jóvenes y las niñas adolescentes, serán las protagonistas de cambios duraderos en el futuro.
Hay que destacar que este año se cumple el trigésimo aniversario de la Declaración de Beijing. Esta Declaración constituye el plan más progresista que jamás haya existido para promover los derechos de las mujeres y las niñas en todo el mundo. Fue el primer documento normativo mundial en incluir un enfoque específico sobre los derechos de las niñas y abordar la violencia sobre ellas. Hoy, gracias a ello, 112 países cuentan con Planes de Acción Nacional sobre las mujeres, mientras que en 2010 solo 12 lo contemplaban
Hemos de remontarnos a mediados del Siglo XIX para situar en la historia el precedente que diera lugar al nacimiento de esta conmemoración. Fueron las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York las que hartas por sus deplorables condiciones laborales, tuvieron la valentía de salir a la calle para protestar ante tal situación, si bien es cierto que en ese momento las condiciones laborales de todos los trabajadores eran duras, la precariedad se cebaba especialmente con la parte femenina del sector, cuyos salarios podían llegar a ser menos de la mitad que el de los hombres solo por el hecho de ser mujeres.
Fruto de aquello y en un momento posterior de gran expansión y turbulencias en el mundo industrializado, la mujer comenzó a alzar cada vez más su voz. Así en la primera década del siglo XX comienzan a celebrarse Conferencias Internacionales de mujeres socialistas con el claro objetivo de apoyar esas huelgas como la también acaecida en 1908 que congregó a 15.000 mujeres solo en la ciudad de Nueva York, así como para reivindicar los derechos de todas las mujeres. Por aquel entonces, la vida de la mujer en Occidente era una continua historia de limitaciones: ni derecho a voto, ni a manejar sus propias cuentas, ni formación… Es en el segundo encuentro Internacional Socialista de Mujeres celebrado en 1910 en Copenhague cuando Clara Zetkin, comunista alemana propone la idea de conmemorar un día de la mujer a nivel global. Deberíamos esperar más de 60 años para que la ONU reconociera de manera oficial el Día Internacional de la Mujer.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces y nos seguimos preguntando si tenemos razones para seguir la lucha, la respuesta nos la da los datos publicados por la ONU:
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2700 millones de mujeres no pueden acceder a las mismas opciones laborales que los hombres.
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En 2019 menos del 25% de los parlamentarios eran mujeres
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Una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género
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De las 500 personas en puestos de jefatura ejecutiva que lideran las empresas con mayores ingresos en el mundo menos del 7% son mujeres
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Las mujeres todavía tienen menos probabilidades de ser empresarias y enfrentan más desventajas cuando desarrollan un negocio
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Hasta 2086 no se cerrará la brecha salarial si no se contrarresta la tendencia actual
Ante la presente situación, ¿qué cabe hacer? Los Gobiernos tienen la responsabilidad de adoptar planes con firmeza y decisión para cerrar la brecha de género. Para ello se describen seis acciones posibles que marquen una diferencia real, situando el liderazgo en las jóvenes y adolescentes en el centro de estas acciones:
1ª- Revolución digital. La tecnología debe ser un motor de igualdad, no de exclusión, apoyando el impulso de un Pacto Digital Global.
2ª – Acabar con la pobreza, casi una de cada diez mujeres vive en la pobreza extrema Son las mujeres las que realizan al menos el doble de trabajo de cuidados no remunerados que los hombres. Los cuidados son la piedra angular de cualquier sociedad.
3ª.-Tolerancia cero a la violencia, una de cada tres mujeres sufre violencia a lo largo de su vida.
4ª -Poder de decisión pleno e igualitario, en todo el mundo las decisiones que afectan a la vida de las mujeres siguen siendo adoptadas en su inmensa mayoría por hombres. Esto no es solo injusto, es ineficiente.
5ª -Paz y seguridad. Mas de 600 millones de mujeres y niñas viven cerca de conflictos armados. Las organizaciones de mujeres son las primeras en responder ante las crisis y las mayores defensoras de la paz, sin embargo, están infravaloradas e insuficientemente financiadas.
6ª -Justicia climática, las mujeres y niñas, en especial las que viven en comunidades rurales e indígenas sufren de manera desproporcionada sus devastadores efectos, sin embargo, son las primeras en aportar soluciones
Pero también es absolutamente necesario que esa responsabilidad se ejerza a nivel individual, trabajando por conseguir esa igualdad desde nuestras propias vidas, en nuestro trabajo, nuestras comunidades, nuestra familia… Que cuando tomemos la decisión consciente la próxima vez que votemos, contratemos a alguien, o decidamos quien se ocupa de las tareas del hogar, aboguemos por las inmensas posibilidades de las mujeres, jóvenes, niñas en nuestras vidas.
We can do it!
#PorYParaTodas





