Conocido el contenido y resultado de la reunión del Consejo del Secretariado de hoy, desde el Secretariado de UPSJ queremos dejar clara nuestra postura manifiestamente contraria a algunas de las respuestas ofrecidas por parte del Ministerio de Justicia a cuestiones que consideramos centrales y de gran repercusión para el Cuerpo de LAJ, y que seguiremos reivindicando para intentar conseguir que el Ministerio cambie de opinión.
La cuestión más importante en este sentido se refiere a la creación de unidades judiciales con competencia en materia de Violencia sobre la mujer. No es un capricho para UPSJ la defensa de que, en todos los casos en que se cree una plaza judicial en esta materia se creen las correlativas plazas de LAJ y demás Cuerpos al servicio de la Administración de Justicia. Es una materia sensible, que requiere de una respuesta rápida y especializada, y debe dotarse de los medios humanos necesarios para que funcione con dicha agilidad. Y es que la labor del Juez de Violencia sobre la mujer es fundamental, para adoptar las medidas de protección necesarias y las demás resoluciones que correspondan, pero además de ellas hay todo un importante trabajo de inscripción de las medidas en los registros telemáticos, que sirven para coordinar su control con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, hay que tramitar la colocación de dispositivos y hay que tramitar los procedimientos con la rapidez necesaria para que pueda llegarse a la fase de dictado de dichas resoluciones. Por tanto, sin la creación de plazas de LAJ y demás Cuerpos la medida tendrá una efectividad muy limitada para las víctimas.
De hecho, es una necesidad que debiera extenderse a la creación de todas las unidades judiciales, de forma que cada unidad judicial lleve aparejada una nueva plaza de LAJ en alguno de los Servicios Comunes, para mantener el equilibrio de cargas de trabajo.
Otra de las cuestiones que preocupan a todos los compañeros es la referente al acoplamiento de la Fase II y Fase III, que se refiere a los partidos judiciales más grandes, y que parece se va a publicar el concurso para puestos de libre designación durante el mes de agosto. Todo el proceso de acoplamiento se está haciendo de manera apresurada, sin prácticamente tiempo para que los compañeros puedan tomar la decisión de presentarse o no y preparar toda la documentación que se requiere en las convocatorias, como la aportación de méritos, que en muchas ocasiones requiere solicitar certificados a entidades que, durante el mes de agosto, pueden incluso estar cerradas.
Criticable es también la situación del Registro Civil. Después de años de espera se consigue la implantación del nuevo modelo de Registro Civil, cuyo encargado es ahora un LAJ, y pese a la más que conocida y asentada doctrina de la igualdad retribución a igual puesto, la implantación de la NUMO va a suponer una pérdida retributiva para nuestros compañeros encargados de los Registros Civiles exclusivos, obligándoles a acudir a la vía judicial para que se amparen sus derechos. Eso sin contar que está pendiente una respuesta clara para el resto de Registros Civiles, principalmente en partidos judiciales de tamaño medio, en los que resulta muy difícil compatibilizar las funciones de encagardo del Registro Civil con otras funciones procesales.
Esta cuestión retributiva no es la única, como lo es la pérdida de retribución para algunos LAJ del SCT de la AP en plazas de 8 o menos plazas judiciales, o el hecho de que en algunas CCAA el complemento específico de algún Gestor Jefe sea superior al previsto para los LAJ. La necesidad de implantar el nuevo modelo no debe amparar situaciones como estas, que han de recibir una respuesta correctora por parte del Ministerio.
En definitiva, la implantación de la NUMO, que supone un cambio enorme en la organización tradicional de la Administración de Justicia, es un proceso lo suficientemente complejo como para que, además, produzca este tipo de desajustes, y la respuesta del Ministerio sea la de pasar el rodillo del acoplamiento a todas las cuestiones que se plantean. Y ello porque, pese a todo esto, lo que pretende el Ministerio es que todos los LAJ pongan todo el esfuerzo posible en que la implantación sea un éxito, se pide la máxima colaboración e implicación en el proceso. UPSJ no se opone a la implantación de la NUMO, pero tampoco puede hacerse partiendo de una interpretación cicatera del Ministerio con respecto al Cuerpo de LAJ.
Desde UPSJ exigimos solventar estas y otras cuestiones para conseguir que se produzca el menor número de desajustes posibles en el acoplamiento, y sin dejar de lado las cuestiones recogidas en el acuerdo de fin de huelga, y que están pendientes de cumplir. Especialmente urgente es la aprobación del Decreto de sustituciones, así como la modificación del sistema de productividad, así como la implantación de la carrera profesional, cuestiones que necesariamente ha de avanzar durante el último trimestre del año. En otro caso se nos aboca a acudir a la vía judicial y al conflicto.





