La LO 1/25 publicada en el BOE el 03-01-2025 estableció un calendario progresivo para la entrada en funcionamiento de los TI dividiéndolo en tres fases, en atención al tamaño del partido judicial y los órganos judiciales existentes en cada uno de ellos.
La UPSJ consideró que ello era razonable a efectos organizativos, comenzar por los órganos más sencillos suponía, a priori, ver los problemas que surgían en cada fase y así aprender de la experiencia obtenida en esos acoplamientos, para poder reducir en los siguientes los problemas o incidencias generadas.
Además, tanto el Ministerio de Justicia como los Secretarios de Gobierno y Coordinadores podían contar con más tiempo para preparar esta implantación en grandes ciudades como son Madrid, Barcelona, Valencia etc.
Sin embargo la realidad ha sido otra en todas y cada una de las fases.
En las tres fases hemos asistido a cambios de criterios, desorganización, plazos mínimos para la toma de decisiones por los LAJ, incluso la obligación de participar en procesos selectivos durante el mes de agosto, o cambios en el servicio en el que los LAJ se pueden confirmar.
Ahora, inmersos en la Fase III los problemas continúan:
- Modificación de RPT a última hora a escasos días del inicio del periodo de acoplamiento con cuestiones extremadamente importantes como es el caso de las plazas con guardia a las que además se le atribuye la guardia de violencia de género
- Nuevos criterios de proporcionalidad una vez finalizado la Libre designación y el concurso específico
- Improvisaciones con respecto a si se puede renunciar o no a los puestos de LD o concurso específico adjudicados provisionalmente
- Falta de transparencia con respecto a la comisión de valoración lo que supone el desconocimiento de la puntuación obtenida y por tanto la imposibilidad de recurrir en caso de error u omisión
Y si todo ello no fuera lo suficientemente grave, desde el viernes pasado en los distintos territorios de Fase III se ha ido comunicando por los Secretarios Coordinadores el inicio de la fase de confirmación y de reordenación. En principio, se estableció un plazo de tres días para realizar ese trámite, pero después en algunas provincias esos plazos se recortaron, y se padecen situaciones contrarias a la dignidad laboral y el respeto al descanso y la desconexión.
Ejemplo de ello es el caso de Valencia, donde se concedió un plazo que terminaba el jueves 27 a las 11 de la mañana, y sin embargo a las 20.30 del día 26 se comunicó vía whatsApp que ese plazo se reducía y terminaba a las 00.00 de ese mismo día. O el caso de Las Palmas de Gran Canaria, donde se recibieron hasta cuatro correos electrónicos con plazos e información contradictoria sobre el acoplamiento de los LAJ del área civil, familia y mercantil, que a su vez era distinto a los del área penal.
Se trata de una muestra más de lo apresurado de todo el proceso, y de la multitud de cambios que se adoptan, que provocan una inseguridad enorme a la hora de tomar decisiones que afectan a nuestro futuro laboral, pues cuestiones que hoy parecen claras y conforme a un criterio, a los pocos días se modifican y son completamente diferentes, como la modificación referente a la confirmación de los LAJ de los Juzgados de lo Penal en el Servicio Común de Ejecución.
La UPSJ en cada reunión e informe enviado al MJ ha advertido de que todas estas situaciones indeseables podrían darse, hemos mostrado nuestra entera disposición a colaborar e incluso hemos solicitado en reiteradas ocasiones reunión con el Ministro de Justicia para informarle de la realidad de este proceso de acoplamiento, sin embargo nada de ello ha sido atendido.
En la tarde de ayer, en la entrega de despachos de la 47 promoción el propio Ministro en su discurso dijo que “los LAJ son la cara de la justicia ante el ciudadano”, de nuevo nos encontramos con reconocimientos y palabras vacías que nada se corresponden con el trato real que recibimos.
No es admisible que el Ministerio de Justicia y los Secretarios Coordinadores se amparen en la premura de los plazos para perjudicar la toma de decisiones, en algo tan importante como el puesto de trabajo a ocupar, por lo que les reclamamos más flexibilidad y sensibilidad.
Esta petición redunda en beneficio de los LAJ, pero también, y sobre todo, en el servicio público de Justicia, a fin de evitar la paralización y el colapso del servicio a partir del 1 de enero.
El Secretariado de UPSJ





