La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó  en 1993 la Resolución 48/104 para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, definiendo este tipo de violencia como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”

En consecuencia, por Resolución 54 /134 de 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de la ONU designó el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.. Ese día fue elegido en recuerdo a las hermanas Mirabal (Minerva, Patria y Teresa, de 36, 34 y 25 años respectivamente) que fueron asesinadas brutalmente por orden del dictador dominicano Trujillo simplemente por ser mujeres y  activistas.

Este Organismo Internacional cada 25 de noviembre se pinta de color naranja, denunciando que la violencia contra mujeres y niñas sigue siendo una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas y  generalizadas del mundo, por lo que su celebración como Día Internacional supone un reconocimiento a todas y cada una de las mujeres  que a lo largo de la historia, – como las hermanas Mirabal-  pagaron muy caro  la lucha por  la igualdad de la mujer y  la no violencia frente a ellas , habiéndose ganado a pulso su NO olvido.

A partir de las fechas indicadas es innegable una cierta evolución en erradicar este tipo de violencia en los países de Occidente,  en concreto, aquí en España es en 2004  cuando se aprueba la  Ley Integral  1/2004 de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género , disposición legal que  marcó un antes y un después en el curso histórico de esta lucha en nuestro país, favoreciendo el nacimiento, antes inexistente, de un sentimiento generalizado de apoyo y posterior  crecimiento   de una sensibilización política y social  por la igualdad  y  en contra de la violencia ejercida contra la mujer en todas sus manifestaciones. Sin embargo, casi 20 años después hemos de decir que ha resultado manifiestamente insuficiente. Desgraciadamente lo datos a los que nos enfrentamos revelan que queda mucho por hacer. Solo en España durante 2023 fueron asesinadas 52 mujeres y 1237 si contabilizamos desde el año 2003.  Según la información publicada en la pagina web https://www.unwomen.org  se afirma que  durante el año 2023 una mujer murió cada 10 minutos a manos de su pareja o un familiar   Se calcula que 736 millones de mujeres en todo el mundo ( casi una de cada tres) ha sido víctima de violencia física o sexual por parte de su pareja. Son datos objetivos que no podemos obviar.

Además de los datos aportados anteriormente resulta importante destacar la actitud de los jóvenes y adolescentes ante este tipo de comportamientos. Se ha publicado recientemente varios casos en los que se viralizan imágenes de contenido comprometido y sexual de compañeras de instituto obtenido sin consentimiento, ayudados en su caso de IA , con el fin de difundirlo por redes sociales, casos que, lamentablemente no son aislados sino cada vez más recurrentes.  Y lo más paradójico de los supuestos referidos, es que   que en muchos casos, los propios jóvenes llegan a culpabilizar y responsabilizar a la propia víctima de tales conductas, lo que supone una doble victimización de aquéllas.

Ante esta tesitura debemos hacer autocrítica y preguntarnos qué es lo que está fallando, tratar de averiguar que no estamos haciendo bien para que sigan produciéndose hechos similares

En primer lugar, son las instituciones las que deben tomar conciencia y poner todos los medios humanos y económicos para erradicar la lacra de este tipo de violencia, incidiendo en la educación. Pero también ha de apelarse al resto de la ciudadanía, y en particular, a todas las mujeres  por  entender que estamos  en deuda con tantas y  tantas mujeres que a lo largo de la historia  dieron su vida defendiendo la libertad y todo aquello que creían justo. Tenemos la responsabilidad de recoger el testigo que ellas dejaron siendo conscientes que la violencia contra la mujer es un problema de primer orden para lo cual habrá de seguir trabajando desde nuestra situación para que la igualdad, el respeto y la no violencia contra la Mujer en todo el mundo sea una realidad y no solo un día internacional que celebremos para olvidar al día siguiente.

 

Silvia Santana Lena

LAJ del Juzgado de lo Penal Nº 2 de Valladolid

Miembro del Secretariado UPSJ

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