A menudo hablamos de la igualdad en el acceso a la función pública como un principio consolidado. En el plano formal lo es. Pero quienes trabajamos en la Administración de Justicia sabemos que la igualdad real sigue siendo una promesa pendiente. El sistema de oposición garantiza imparcialidad teórica, pero no todos los aspirantes parten del mismo lugar. Preparar una oposición de máximo nivel —como la de Letrado de la Administración de Justicia— exige no solo capacidad y vocación, sino también tiempo, estabilidad y, sobre todo, recursos.

¿Quién puede permitirse dedicar dos, tres o cuatro años exclusivamente a estudiar, sin ingresos? ¿Quién puede pagar academias, preparadores, desplazamientos? Las cifras son claras: el coste medio anual de una oposición puede superar los 15.000 euros. Y eso deja fuera, silenciosamente, a miles de jóvenes brillantes, comprometidos y con un profundo sentido del servicio público.

Este año, el Ministerio de Justicia ha lanzado una nueva edición de las Becas SERÉ 2025, un programa que no solo es necesario, sino transformador. Más de 1.300 jóvenes podrán recibir hasta 12.000 euros anuales para preparar oposiciones a la Carrera Judicial, Fiscal, al cuerpo de LAJ o al de Abogados del Estado. No se trata de una ayuda simbólica, sino de una apuesta estratégica por el mérito sin barreras económicas.

Conozco el caso de Noura, una joven nacida en L’Hospitalet, hija de padres inmigrantes y primera universitaria de su familia. Terminó Derecho con un expediente brillante. Tiene una vocación firme: servir desde dentro del sistema. Quiere ser LAJ porque cree, con razón, que la Justicia debe ser cercana, ágil y humana. Sin embargo, Noura sabe —y nosotros también— que sin esta beca, su camino sería casi imposible.

Ella representa a una generación nueva: jóvenes de segunda generación en España, con trayectorias marcadas por el esfuerzo, con conciencia institucional y con una visión crítica y constructiva del Estado. Su presencia en nuestros juzgados es una necesidad.

La Unión Progresista de Letrados de la Administración de Justicia (UPSJ) ha apoyado sin matices esta política pública. Y no es casualidad. Sabemos que una Justicia legítima no puede estar compuesta solo por quienes pudieron pagar su acceso. Queremos cuerpos jurídicos diversos, sólidos y comprometidos. Y eso pasa por garantizar que el talento no se quede fuera por falta de medios.

Las becas SERÉ no resuelven todo. Pero son un paso firme. No dan ventajas; equilibran el punto de partida. Invertir en esos perfiles es invertir en el futuro de la Justicia. Y eso nos concierne a todos.

El plazo para presentar solicitudes a las Becas SERÉ 2025 está abierto hasta el 23 de junio.El trámite es telemático y puede realizarse en la sede electrónica del Ministerio de Justicia: https://www.cej-mjusticia.es/es/formacion/becas/becas2025